domingo, 30 de enero de 2011

Lawbug en Málaga

Hace ya cinco años que no lo veía, pensaba que pasaría más tiempo. Pero al final todo ha podido ser y lo tengo aquí apenas un día y medio, pero me da igual, disfruto de él, de su compañía y de poder hablar mirándonos a la cara.
Es extraño comprobar como a pesar del tiempo, aún cuando hablamos por teléfono sigo recordando los gestos de una persona que aprecio tanto y al volver a tenerla cerca no extraño nada, es como si no hiciese tanto tiempo que no nos vemos.
Estoy contento, porque sé que a pesar del tiempo y la distancia hay cosas que nunca cambian ^^

viernes, 28 de enero de 2011

Suelo y flores

Uno de los hechos más hermosos y tristes de la naturaleza es contemplar como se perpetúa el ciclo del crecimiento, muerte y descomposición. Al ver estos pétalos sobre la tierra, en un contraste tan gráfico, siento que se asemejan a gotas de sangre inmaculadas sobre un paño blanco, puesto que resaltan tanto como el rojo sobre el blanco.
El que ayer fuera un hermoso árbol cargado de flores, hoy se acerca a la maduración de su fruto dejando caer y morir los pétalos de sus flores.

miércoles, 26 de enero de 2011

Flores de invierno

Hoy volvía del colegio con mi hermana de la mano, me encontré con algo extraño y que me sigue fascinando, un árbol había florecido en medio del frío y el viento.
La foto no es muy buena, pero se puede apreciar el color blanco-rosáceo de las flores. Fue como sentir una caricia de la primavera bajo un rayo de sol particularmente intenso que me hizo rebullir acalorado dentro de mi chaquetón. Pero fue ese calor el que me hizo añorar algo aún más, la nieve. No he vivido en un lugar nevado y posiblemente si lo hiciese a la larga acabaría deseando ir a un lugar como este, donde el frío del invierno deja a la mayoría de los árboles su manto verde.
Pero por un instante deseé que fuese nieve y poder contemplar una estampa de invierno junto al mar.

Daniel



Hoy, bueno ayer me dijeron que porqué no retomaba esto... La verdad, lo recordaba vagamente y me sentí abrumado por el recuerdo de aquellos que buscaban cada día algo nuevo para poner.

Hoy no se si decir que volveré a colgar cosas con asiduidad, quizás he matado al viejo morfeo y me adentro en la nueva era de Daniel. Realmente no lo sé, no puedo prometer aquello que no creo que cumpla.


Pero me he encontrado ultimamente con extrañas visiones, creo que sacaré partido a la cámara del móvil y subiré algunas de esas instantáneas que me causan cierto pavor, una extraña intranquilidad, atrayendo recuerdos olvidados o simplemente renovando pensamientos anquilosados.

Buenas noches, Dulces sueños.

miércoles, 15 de abril de 2009

Lo curioso de la vida

La claridad mental estoy seguro que existe, es como en esas películas donde te dan el Oscar al mejor actor de cualquier tipo por una mirada intensa perdida en el infinito en la cual parece que todo hace "clik" y encaja, pero que cuando vuelves al mundo sigue ahí, sin desvanecerse.

Hoy me han dicho que parecía pletórico de buenas vibraciones, puede que así sea, venía escuchando algo que me gustaba, me he amodorrado en el bus, he tenido una mañana ajetreada de mil demonios y volvía a clase sin ninguna gana, pero quería ser feliz, sonreí y me dio igual que el cielo se nublase, es bueno recordar que uno mismo es su mejor sol y su mayor nube negra.

Me gusta recordar en momentos como esta hora, tarde, muy tarde, cuando sorprendo a algún habitante esquivo de la casa cuando acude al baño furtivo, con el pelo revuelto y cara de sueño, me sonrio, no porque sea cómico, sino por la laguidez y la dejadez con la que nos conducimos por casa, es entrañable y me reconforta.

Hace más de dos semanas como cada día cogí el bus, un 20 abarrotado, con un asiento en contra del sentido de la circulación que me marea y no me deja leer bien... estaba cansado, sin ganas de hacer nada en concreto y con muchas cosas concretas que hacer. Miré distraido a los pasajeros, y en un asiento que me quedaba tapado un poco por la barra del autobús viajaban una madre y su hija. Era pequeña, rubia como muchos niños que luego son morenos, con ojos azules como el cielo y una mirada de aburrimiento en aquel inmenso mounstruo de metal y plástico, moviéndose como si su vida dependiese de ello. Me quedé mirándola, recordando aquellos días en los que a mí me pasaba lo mismo, esperé a cruzar su mirada con la mía, y sonreí, primero asombro y luego un juego tan antíguo como el mundo "Cucu ¿donde estás?"
El viaje se hizo largo, las dos líneas que alcancé a leer de mi libro me atrayeron, pero aún me pudo más el juego, simple, insulso, pero reconfortante, la madre lo agradeció, la niña lo agradeció y yo lo agradecí. Se que suena bobo, así me lo ha dicho un Ángel, pero yo disfruté en el fondo de aquello, Eva se llamaba la niña, como la segunda mujer.
Fueron 20 minutos de viaje, muchas escondidas desde el mismo asiento sin movernos demasiado, usando un libro y un par de barras para taparnos la vista y jugar a descubrirnos.
Pero lo disfruté, lo pasé bien...
Hay días en los que una sonrisa y recordar lo divertido que era ser niño puede ayudar mas que un montón de lágrimas y crujir de dientes.

viernes, 20 de febrero de 2009

Siempre lo mismo...

¿Cuando aprenderé?
A pensar antes de hablar.
A escuchar y razonar.
A dejar de lado al corazón y que sea la mente la que actúe.
A intentar dejar de preocuparme por todo y todos.
A no tratarme como un trapo y ser capaz de mantenerme en mi sitio con la gente, incluso con la que más quiero.

No se que me sucede, me olvido en ocasiones de hacerme valer, de encontrar las palabras de forma comedida, sencilla, sin grandes aspavientos, dejando fluir las emociones pero sin tortura ni padecimiento. Mea culpa, Mea culpa, Mea culpa... Un eco, un pasado, presente ¿Futuro?
Ahora mismo creo que sí, dentro de un par de horas alzaré el puño al cielo y diré que no, cuando me encuentre entre las sábanas frías, luchando por calentarlas y conciliar el sueño dejaré que el desánimo de nuevo me haga mella y me desdeciré.

No quiero dar lástima, pero en el fondo soy el que más lástima se tiene; quiero vivir en paz y ser feliz, pero soy el que más guerras declara y el primero en alistarse a cualquier batalla; no soy cristiano, y aquí estoy, ejerciendo de mártir, autoflagelándome...

Echo de menos que la gente me encienda y me deje entenderme, se que no soy perfecto, que mi nube negra llega antes que yo, y que soy yo mismo, el que se ata esas alas tan grandes que parecen que todo lo abarcan y que todo lo pueden... Pero yo me des-ato estando solo, yo le libero y lucho sin importarme yo mismo, pero cuando alguien esta cerca, tengo miedo, a herir, a no hacerlo bien, a no darle el calor que se merece, a meter la pata hasta el fondo...
No soy un adulto, no soy un niño, soy una pregunta de mí mismo...
Se quien Soy ¿sÉ QUIÉN sOY?

Dudas, como siempre dudas ¿Qué alguien superior nos hizo a su imagen y semejanza?
Entonces ya tengo la forma de convertirme en un DIOS, dejad que las dudas vengan a mí y dejarme mirar a otros para intentar solucionar mis problemas, así quizás me sienta menos solo y miserable... No se si Dios o alguien superior sabía lo que hacía, solo que las dudas le sudaban la piel y cuando nos dio forma, ya fuere con plástico, barro o cristal, esa duda sudada se quedó dentro de nosotros.
Ahora asevero, que tengo miedo, que dudo de mí, que dudo de los demás, que quiero ser feliz y hacer feliz a los demás, y que tengo algo de divino y real dentro -"¿Qué pasará con mis actos?"

Una DuDa

Hace años sentí un mordisco en el alma, vacío, un viento de vacío que se llevó la máscara de una personalidad incongruente y muerta.
Los miedos se cayeron, y los músculos tomaron aquello que necesitaron del cuerpo para remover el corazón, para animar el movimiento, para iniciar la vida.
Encontré todo lo que buscaba y más, pero algo falló, una piedra angular de mi camino quedó atrás, todo seguía, las risas, ver el mundo, comprenderlo al menos en parte, saborear la fruta como si nunca la hubiese probado.
Pero las mañanas perdieron color, los días se hicieron de nuevo amargos, pero no cubriendo todo, sólo velando los paisajes, haciendo como el tiempo en el arte, dejando una tela fina, una gasa tenue, algo que empañaba lo que quedaba delante y detrás. La duda.

Han pasado los años, sigue faltando y en ocasiones, cuando lo recuerdo hecho en falta eso que no tengo, aquello que me fue necesario, como una muleta, alguien que me daba aire y vida, porque me comprendía, pero quedó atrás... Me pregunto ¿Como? ¿Por qué? ¿Qué hice?

No tengo respuestas, y ahora, cuando más se acerca su día me lo pregunto... Suena infantil, burdo y pobre. Esto es solo la pregunta del millón ¿Qué pasó? ¿Lo hice mal? Dímelo al menos para dejar esa parte de mi alma descansar en paz, ayúdame a librarme de un vacío extraño, incómodo...

Necesito, si quieres, una respuesta Oni...